Alejandro, 25 días y 5 kilos, todo un campeón. Se portó fenomenal: se durmió, nos puso boquitas, hizo de modelo con esa melena que ya luce tan chiquitín. Un encanto. Y sus padres y su hermana Adriana también: es la tercera sesión que hago con ellos y ya son parte especial de la familia de Okoa.